¡Lo cierto es que NO! Y lo digo nada más volver de pasar una estupenda tarde de otoño con mi kit de Cotelac, en un precioso jardín sin enanos:

Eres muy libre de ponerlos, eso sí. Pero yo quiero evitar que la gente que compra una casa con jardín, se agobie pensando que, o le pone un enano (o más en el peor de los casos) o le echan del vecindario…

¡Que va! A veces se agradece que sean las flores y las plantas las únicas habitantes del jardín. O simplemente que cortes la hierba… La gente no va a visitarte más si crée que esas estatuillas rechonchas y sonrientes son realmente felices en tu jardín, ¿me sigues? Incluso tengo otro argumento, si tener enanos en el jardín tuviese algo positivo… ¿no crees que muchos de ellos vivirían en los jardines de Versalles? ¡Deja que vayan allí primero, y luego ya hablaremos de tu jardín!

¿Que te da igual lo que yo piense, y antes pones enanos en el jardín que cama en tu habitación? ¡Pues lo respeto! Pero… y si te propongo ir un poco más allá en el tema “decoraciones de jardín”:

¡Sí! Es un zombie de jardín, que si eres de los que compran enanos, puede crear un simpático y terrorífico efecto ”zombie que sale por las noches a tragarse a los enanos rechonchos de tu jardín”. ¡¡Muerte a los enanos de jardín!!

¿Qué os parece? ¿Os quedáis con el zombie o con los enanos? ¿Tenéis tanta manía a los enanos de jardín como yo? ¿Os habéis dado cuenta de que este post, sobre moda habla más bien poco?






















