¡El mejor y el peor regalo!
La ratita presumida me ha pasado un meme que debía haber contestado hace unos días, pero es de los difíciles y me ha costado arrancarme… ¡Hoy es el día de contestarlo! Debo contar cuál es el mejor y el peor regalo que me han hecho:
El premio ”mejor regalo” sin duda son mis tres bichillos, que no sé si valen como regalo. En ese caso tendría que liarme a analizar si el regalo viene del cielo (y no me refiero a la cigüeña) o de mi marido… En ninguno de los dos casos estamos contemplando los 21 meses de embarazo que me chupé, ni los 45kg extra a perder, ni la cesarea… Como regalo, así a primera vista, ¡¡tiene tela!!
Entonces voy a dar una respuesta extra: Mi marido se vuelve loco buscando mis regalos, o eso dice. Este año por suerte contaba con la inestimable ayuda de “Chic o chuc”, donde he ido dejando un montón de pistas sobre cosas que me podría apetece tener. Se ha releído (el me lee habitualmente, por supuesto) todo el blog en busca de estas pistas y ha ido descartando tras contactar con los proveedores pertinentes. Vestido de kevan Hall para pasar el día de compras antes de la gala de los Oscars, no, porque cuesta 3500$ (yo lo valgo, pero…), algo de Odd Molly, no, porque en la única tienda de San Francisco donde le dijeron que habría algo no tenían nada… Pobrecillo… ¿No es mono? Pasó por el Moma y eligió un bolso rojo Logstoff monísimo,

y dentro metió mi nuevo

¡¡Efectivamente!! ¡¡IPHONE!! Por todo el esfuerzo puesto en la busqueda de regalo, porque es la bomba, para hacerle un poco la pelota (por qué no), y porque al habérmelo dado hoy lo tengo muy fresco, le doy la categoría de mejor regalo. También hago una mención especial al set de anillos que me han elegido y regalado mis tres canijas, sobre todo por las caras de orgullo con que miraban como lo habría…
El premio “peor regalo” también se lo lleva mi marido con unos guantes. No eran ni bonitos, ni feos. Sólo era su primer regalo como novios, eran guantes y y
o no los soporto. Me parecen incómodos, me agobian, muchos me dan dentera… Hice una interpretación de Grammy y conseguí que creyera que si tenía que elegir entre sus guantes y un viaje a todo trapo a Bali, me quedaba con los guantes. Se fue a su casa y a la bocazas de su hermana (amiga mía antes que su hermano) se le escapó mi problema… Entonces tuve la faena de explicarle como en mi otra vida efectivamente no había habido sitio para los guantes, pero como un par de días antes de la recepción de su regalo, ya había decidido usarlos hasta en la ducha y convertirlos en mi accesorio “must”. Gran explicación que justificaba la emoción demostrada ante su regalo…
Ya que estoy de memes, aprovecho para incluir en este post el premio “levanta el trofeo” que me dio Miss M. ¡Muchísimas gracias!

ACTUALIZACION:
No se si vale, pero he pensado incluir en este post también el nuevo premio que me han dado Miss M, Agos y Vick. ¡¡Muchísimas gracias!! ¡¡Hay que ver como me tratan!!:

Y como no había nominado en los memes anteriores (de hecho llevo una temporada sin pasarlos, porque me parece muy complicado decidir), aprovecho esta actualización para hacerlo. Esta vez los voy a pasar, no vaya a ser que me dejen de dar premios por pedorra, con la ilusión que me hacen.
Este último premio se lo tengo que dar a 15 blogs (casi nada), que ya que estamos pueden aprovechar para recoger el “levanta el trofeo” y comentar lo de los regalos (¡sin presiones! Si no se quieren los premios o no se quiere hablar de regalos…). Y que quede claro que “son todos los que están, pero no están todos los que son”:

























Definitivamente, cuando uno tiene posibles el mundo se rinde a sus pies. Yo lo sé, porque no me creo que sea una inocente coincidencia, el que cuando empiezan a oirse chistes sobre que Katie Holmes puede llevar a su archipoderoso marido en su Hermes rojo, los cientificos americanos empiecen a plegar cosas como locos. Me pega más que se esté buscando algo tipo “No es que Tommy sea compacto, sino que ¿cómo no va a caber él donde cabe su moto?”.






















