
Barack Obama es el nuevo presidente de USA y estamos preparados para el cambio. Este pais está muy mal y alguien lo tiene que reconducir con mano firme. Además el hecho de que sea negro (perdón, afroamericano) es bueno, porque os prometo que aquí los blancos están de atar…
Un ejemplo que hoy me tiene aturdida: Tenemos a una señora llamada Julie Jackson y a su gato siamés. La presión en su trabajo, hace punto de cruz y lo vende por internet (Subversive Cross Stitch), le lleva a llegar a su casa y relajarse con la música bien alta y poniéndose peluca a ella y a su gato. Luego parece ser que bailan… Va la tía y decide que el mundo debe disfrutar de esa experiencia y crea Kitty Wigs, que es una empresa que hace pelucas para gatos:

¡OK! ¡OOO.KEEEy! ¡Julie, tesoro! ¿Tú no has pensado en el Spa? Y… ¿ya sabes que la gente hace punto de cruz para relajarse, y que nadie se relaja de relajarse por el punto de cruz y menos poniéndose una peluca? ¿Y que los gatos no bailan? ¿Y que no necesitan pelucas? ¿Y que lo del gato con botas era sólo un cuento? ¿Quieres llamarme un día y hablamos? ¿Se te ha ocurrido que el mundo se relaja de otras maneras? Y lo más importante: Julie… ¡No hay que contarlo todo, que la gente lo saca de contexto! ¡La gente es malísima!
Acabo con unas fotos de Julie Jackson, Jill Johnson (la fotografa de la empresa) y el gato Boone (el único cuerdo en esta historia…):

Lo siento, era mentira que acababa, porque no he contado que la peluca viene en una caja de lata muy mona en la que debe guardarse. Y Julie recomienda tener sentido común y no dejar al gato sólo con la peluca porque no es un juguete (¡¡¡Julie!!! ¿Sentido qué?).

¿Qué os parece? ¿Le escribo a Obama para contarle cómo está su pais, o espero a que se mude a la Casa Blanca?
















