No hace falta explicar mucho cuál es mi preocupación de hoy, ¿no?
Dando el domingo un paseito por Bilbao, me crucé con una niña vestida de comunión que me pareció que iba realmente mona. Llevaba un lacito blanco sujetando su coleta, unas bailarinas planas blancas, nada en las manos (me refiero a bolsos y/o guantes) y el clásico vestido de comunión. Era un vestido similar a este que he encontrado en “Nai Novias“:

Al verla he pensado que tenía que investigar cómo está el mundo “fashion” de las comuniones. No he tenido que profundizar mucho para ver que el tema está caro y complicado. El clásico vestido de comunión (en mi opinión perfecto para que una niña pueda ser una niña y una princesita a la vez), está siendo desbancado por réplicas en miniatura de vestidos de novia con bolsito y/o guantes blancos. Un ejemplo también de “Nai Novias” sería:

Yo prefiero, sin duda, la primera opción y sin complementos. Por mona y por segura. Con la segunda siempre corres el riesgo de que su compañero de comunión aparezca con este traje, también de “Nai Novias“,

el cura no vea tres en un burro pero conozca a los de la orquesta (lo que descarta al chiquillo como miembro) y en un descuido los declare “marido y mujer” (siempre comentándole al novio en privado, que ya le vale con el kit de novio) en un visto y no visto . ¡Ni en Las Vegas!
¿Qué opináis de la evolución de los trajes de comunión? ¿Y de los complementos? Y los niños… ¿mejor con traje, de marinerito con más o menos graduación o con pantalón corto/largo gris marengo, corbata y jersey azul marino?

























