Hoy me he levantado agotada como pocas veces, pero con la mente super despierta porque he sacado una de esas conclusiones importantes que se sacan en la vida. Como soy de compartir, me he puesto de Charles Anastase (pasando de peinarme),

y voy a contaros mi conclusión para que lo pongáis en vuestras barras laterales (quien tenga blog) o en la pizarrita de la nevera, junto a vuestra frase favorita de Coco Chanel
:
“Cuando el hombre es pobre lo quiere todo, pero cuando consigue ser rico para poder tener todo, lo que quiere es convertirse en hamster. Por eso… ¡yo no entiendo nada! ”
En realidad, tiene pinta de divertida la pelotita. Cuesta unos 1000€, y por si te parece un poco “too much” comprarte una, puedes hacer unas cuantas bajadas en los centros de sphering de Malaga, Barcelona… Porque la diversión se llama así: esferin o sphering.
¡Esto era todo lo que tenía que decir! Descubrí el invento hace tiempo, pero no veía el momento de exteriorizarlo. Que sé que la gente en seguida te toma al pie de la letra, se mete en una pelota y se lanza a rodar a la Gran Vía… ¡Y directo a los informativos y a la página de esquelas de algún peródico, por ser aplastado por un autobús de línea!



















