Tengo un apunte de los importantes. ¡Un poco de atención!:
Resulta que te invitan a una superfiesta y tienes pensado ser la reina de la noche sin discusión. Te pones divina con tu última adquisición de Anteprima, luciendo tu moreno de las Seychelles (¿No te lo había dicho? ¡Estuviste la semana pasada descansando!):

Apareces en la sala y el caballero más guapo pregunta al ordinario de su amigo:
- Pregunta el guapo: “¡Guau! ¡¿Quién es esa chica?! Y…¿por qué no me la han presentado ya?”
- Responde el ordinario: “¿Quién? ¿la del collar de tetas?”
La culpa es tuya… ¡te has cargado el momento! Pero a ver monina… ¿por qué has improvisado y te has calzado esa gargantilla hecha con el pecho de un montón de Barbies? ¿En qué pensabas? ¿Que necesidad real tenías de convertirte en el punto de referencia para los que se pierden en la fiesta? (ya sabes, a las 2:00AM al lado de “la del collar”).
¡Y sí! Ya lo sé, tu collar lo ha hecho Margaux Lange, que vive obsesionada con las Barbies y ha decidido desmembrarlas y convertirlas en alta joyería. Y digo alta, porque cada collarcito no baja de los $450 (vende en Etsy).
La autora ha pasado media vida vistiendo y poniendo accesorios a sus Barbies, y ahora pasará otra media convirtiéndolas a ellas en accesorios. Dice divertirle la idea de “el cuerpo vistiendo cuerpos”… ¡cada uno, se divierte como quiere!

¿En serio los traseros de Barbie dan para un brazalete? Y lo de la pulsera hecha con dos piernas, me parece ya “el no esforzarse”… ¡Vale la pena entrar en su web para echar un vistazo! La mujer es creativa sin duda, y hay algunas piezas bastante monas y/o curiosas (que yo en ningún caso llevaría, pero entiendo que otras muchas sí).
¿Qué opináis?























































