Intranquilidad ante el vestido de Gwyneth Paltrow en el desfile de Adolfo Dominguez. ¿Qué os parece?
Este fin de semana Adolfo Domínguez ha mostrado en Cibeles su colección Primavera 2010, tras 10 años de ausencia en esta pasarela.

¿Y quién creéis que estaba en la primera fila del desfile? Pues la mismísima Gwyneth Paltrow. Espectacularmente guapa ella:

Un inciso que viene al caso: ¿No os parece que tiene que ser un poco estresante tener que estar tan divina siempre, pero a la vez una gozada cuando vas de tiendas y todo (de todo) te sienta estupendamente, por no hablar de cuando todo el mundo te piropea “everywhere”?
Recupero el hilo. Lo que yo venía a contar es que su elección de vestido, uno de la misma colección que se estaba presentando, me ha dejado un poco intranquila:

¿Por qué? (os preguntaréis, con toda la razón…). Antes de dar mi opinión sobre el caso Palthrow, voy a puntualizar que estaba guapísima y tiene unas piernas estupendas, mucho mejores que las mías de aquí al espacio exterior (el más exterior conocido). Esto lo dejo claro para que podáis descartar un posible problema de envidia (que lo hay, pero no empaña mi juicio). Mi intranquilidad la trae la largura de su vestido. Deben de ser cosas mías, no lo dudo porque nadie más ha visto problema alguno, pero al vérselo me ha recordado a uno de esos tipos que se visten de manzana para hacer propaganda de una frutería… Siempre salvando las distancias, claro. Pero lo cierto es que es lo que en mi inocencia me ha venido a la cabeza, sin yo pedirlo. Y con la modelo que desfiló con ese mismo vestido no me ha pasado… Creo que el motivo de mi flash-azo ha sido la largura+abullonado:

Este flash maligno me ha sorprendido, porque yo soy un cielote y poco de criticar al prójimo. Por eso he pensado que debo descubrir si esta visión paralela es cosa de la mayoría o es pura envidia enfermiza. He preparado una encuesta de las sencillas:
Por si necesitáis pensarlo un poco, os dejo unas cuantas imágenes de la colección de Adolfo Domínguez de la que estamos hablando. Y de paso me podéis contar qué os ha parecido:


Y de regalo os cuento una anécdota del desfile leída en Con dos bolsas en cada mano: parece ser que el comienzo del desfile fue un poco rarillo, puesto que se perdió la música preparada y decidieron que las modelos desfilaran en silencio. Eso debió de dejar ojoplático a parte del personal y ante las caras de estupor de las primeras filas, tuvieron que cambiar de idea y poner la música asignada a otro desfile. Al diseñador creo que no le gustó nada el cambio y sigue defendiendo que es mejor un desfile sin música, que con una no apropiada…



















