¿Alguna vez habéis entregado un regalo falso antes del real, sólo por ver la cara de boba, flipada, desolada que se le queda a quien lo recibe?
¿No creéis que es algo que no tiene ni pizca de gracia? ¡Yo no me lo explico! Es pretender ponerle en una situación incomoda al regalado que… ¡que necesidad!
Y esto lo digo, porque en Mundochica he encontrado algo relacionado, que me ha dejado de un aire y me ha vuelto a dejar claro que tenemos un problema de aburrimiento a nivel mundial. Se trata de una caja de regalo con…

¡Efectivamente! ¡Un esmoquin hecho de bacon!
En realidad lo que compras es sólo la caja, dentro de la que tu colocarás el regalo real (gracias a Dior). Entonces… quien recibe el regalo mira la caja… te mira a ti…aunque tú esperas un “gracias” como desolado, se calla y piensa: pero ésta es idiota o es super idiota con necesidad de atención especializada…

…y puede que hasta llore, porque no se explica qué te ha podido llevar a creer que ella es tan idiota de irse a creer, que tú (que le has convencido de que sí que eres idiota), te has personado en una tienda y le has pedido a alguien un esmoquin de bacon para regalárselo a tu amiga porque es lo que más desea en el mundo después de unas vacaciones en Japón y Bali.
¡Es posible que hayas perdido una amiga y que ni siquiera tenga ganas de ver su regalo real! Y todo porque no te diste cuenta de que no tienes ni pizca de gracia. ¿A que hora del día crees que me visto yo de bacon, monina?
Si yo llego y te regalo una manzana golden por tu cumpleaños y te la entrego justo después de comer, ¿como te quedas? Pues ni frio ni calor. ¡No te lo explicas! Bueno, ¡pues con un esmoquin de bacon lo mismo! Es que no pinta nada en esta vida…
Sólo quería que este punto quedara claro, por si algún/a gracioso/a decide hacer el chiste conmigo. Me parecía importante que constara mi punto de vista… ¡Mejor que invierta en gominolas!

¿Qué os parecen este tipo de gracietas?




















