Hoy me he puesto divina de Gucci (primavera 2009) sin olvidar detalle, para ser la más trendy del gran Bilbao (y del pequeño) y a la que todas miran a pesar de que yo no puedo devolverles la mirada…

Pero me tapo la cara deliberadamente porque estoy en actitud “no me lo puedo creer, el mundo se va al garete”. ¿Creéis que esta terrible crisis justifica el que se pida pelo o dientes a los amigos y familiares para hacer joyería?
Pues resulta que Polly van der Glas no debe verlo tan claro. Ella es una artista que desde el 2005 centra su trabajo en materiales que formaron parte del cuerpo humano: pelo, dientes y uñas.

¡Yo duermo ya intranquila! Valoro un montón su creatividad y no me cabe duda de que es una artistaza, pero en mi superficialidad sé que como siga buscando materiales, esto sí que va dar un asquete horrible… Y espero que a pesar de que podemos vivir con sólo un riñón, ella no caiga (tal y como se las gasta).
¿Qué os parece? Quiero pensar que esto no se vende y sólo estamos hablando de arte. De hecho la explicación que la artista da a su obra es bastante profunda. Nada de “tenía un diente, y mira… he hecho un anillo”.
PD: El primer artículo en la imagen es un bolso.




















