Aunque no sea un tema de interés general, os contaré que yo creía ser una persona feliz. Pero mi madre ha querido acabar con esta felicidad, mandándome unas imágenes que han salido en el Hola, de la casita que Adrien Brody le ha regalado a Elsa Pataky. Ya puedo confirmar que la envidia es malísima y que si está entre los pecados capitales es por algo:

Que por favor alguien se imagine la situación descrita en el Hola:
Adrien cuenta: “El día que vinimos aquí, le tapé los ojos a Elsa en el coche. Al llegar, la coloqué delante del castillo y le dije: ‘Cuando escuches una campana, puedes quitarte el pañuelo y verás tu sorpresa’”
La pregunta de Elsa al verlo fue: “¿Es nuestro?”.
Adrien respondió: “Sí, bienvenida a casa”
Pero esto fue lo que realmente pensó ante la pregunta de su amada: “No princesa, el castillo este es de la de ‘Chic o chuc’ y te traigo aquí para que te mueras de la envidia.”
Chicochuc apareció por allí sólo para decir: “Si es que Elsa…”


¿Alguien está viendo el mismo portacuchillos que yo? ¿Y que tanta fruta sólo para dos va a ponerse mala?


Según el Hola, a partir de ahora la pareja compartirá sus sueños de vivir en el campo y sus planes de futuro en este castillo.
Y Adrien señala: “Esta granja sería un lugar maravilloso para criar a un hijo”
Y yo corrijo: “Adrien, mi amor, no creas que no me alegra que puedas comprarte este pedazo castillo espectacular de la muerte. Pero please, vamos a llamarlo por su nombre. Para tu tranquilidad, también puede ser perfectamente formativo criar a un hijo en una mansión-castillo. No hay porqué llamarlo granja…”

Nota para quien siga sin prestar atención a la barra lateral: ¡El sorteo se pone más interesante! A Lola se le ha sumado una preciosa horquilla a juego, cortesía de la creadora de ambas dos (El jardin de Lulaila). Yo pasaría a apuntarme…















