
Os preguntaréis… ¿pero qué se ha puesto esta buena mujer? ¡Que se va a ahogar!
¡Nada! Que hoy el post es un poco de luto y me he vestido de Junya Watanabe con un tocado de estos, que me viene al pelo. En cuanto me quede sin aire, empiezo a contaros lo de los ataudes artísticos que os quería enseñar hoy.
Resulta que una pareja de artistas australianas, Evelyn Jones y Julie Ward, cuando perdieron a sus padres los honraron decorando sus ataudes con pinturas que evocaban sus gustos en vida. Les gustó tanto su idea que pensaron que debían asociarse y crear una empresa, The Rose and the Lily Funeral Wares, que hiciera precisamente eso, decoración artística de ataúdes:

Todos ellos, por supuesto, están forrados con tela a juego y llevan cojín para la cabeza.
No me pidáis que opine sobre las cajitas porque soy “antimeterpersonasenataudesycementerios”. Vamos, que si alguien pretende meterme en una de estas cajitas con TutanKamon en la tapa, prometo levantarme e ir a por él. ¡Y me da igual que haya puesto mi nombre en alfabeto geroglífico!

¡Sólo me queda desearos un feliz día y larga vida!
Y pediros opiniones, claro. Todas valen: sobre las cajas decoradas, sobre el cambio de tono que le dan a un entierro, incineración versus putrefacción…
Nota: ¿He escrito putrefacción? ¡Qué poco chic!





















