- Sí tesorete, pero es sólo porque se han debido de enterar de tu regalo y ellos todavía no tienen casa. De hecho no la tendrán hasta los 35 y va a llevar una hipoteca a 40 años…
- ¡Es que me lo llaman los profes!
- Pues lo dicho, reina mía…

¡Qué suerte tienen algunos! Esta es una casa de la empresa americana “Liliput Play Homes”, diseñada para los más pequeños, pero que muchos mayores se quedarían encantados… Tienen un montón de modelos, pero si lo que quieres es una réplica de tu casa o una estación de bomberos también es posible. Por supuesto ofrecen todo lo necesario para que la casita esté confortable y amueblada. Vamos, ¡que son la bomba! ¡Yo seguro que hubiera renunciado a todos mis regalos del Ratoncito Pérez por una de estas!
La pregunta es, ¿será formativo tener una de estas casas? ¡Me parece imposible de contestar! Yo digo que depende del niño que la recibe… Bueno, y de sus padres, que tienen que hacerlo muy bien para que el chiquillo tenga ilusión por algo menor que un Jet privado con 15 años…
Nota: A estas mansioncillas les van de lujo las casitas en los árboles
¿Qué tal estos bolsos hechos de material reciclado: revistas y periódicos antiguos, apuntes, discos viejos…? La creadora es la firma italiana Momaboma, que hace cada pieza única y resultado de una cuidada selección de los productos reciclados a utilizar.

Ya podrían dar un paso más y hacerte bolsos con tus propios apuntes de universidad, ¿no? Los míos eran la mayor chapuza que se pueda imaginar (tachones, letra horrible, siempre me faltaba alguna hoja, ningún color…), pero hay gente que hace auténticas maravillas (los pasan a limpio a 8 colores, subrayan, letra preciosa, esquemas a todo color, resúmenes,… ¡me agota sólo pensarlo!).
Se acabaron las navidades y con ellas las fiestas pero, porque llega el fin de semana y porque esta semana me he inclinado demasiado por lo chuc, voy a poner unos modelitos del sudafricano Brett Godman. Y si a alguien le queda alguna fiesta fuera de fechas y necesita ideas frescas y todavía sin estampados florales, ya sabe.
Que me perdone Brett Goldman, pero no sé nada de él (¿o es ella?). Creo que tiene sede en Johanesburgo, Sudáfrica. Lo que es seguro es que las imágenes pertenecen a su colección “Spring Summer 2007 - 2008 Ready to wear” que presentó en la semana de la moda de Sudáfrica:

A un cotillón de nochevieja llevaría el cuarto modelito sin problema y sin calentadores-media ni moño-jarrón, y a los premios MTV (si me llaman para que entregue uno), el primero.
Nota muy importante: Me siento fatal por no saber nada de Brett y atreverme a postear, pero no soy periodista ni lo pretendo, y este es mi blog donde hago única y exclusivamete lo que me da la gana aunque sea sacar a alguien sin aportar ningun dato que lo respalde (sin contar sus vestidos, claro). ¡It’s clear! Lo aclaro por si algún anónimo iba a decir algo…
En mi humilde opinión lo ordinario entre lo ordinario, me refiero a lo ordinario con “S” de súper-ordinario, es ir enseñando el tanga. No me refiero al “mira lo que me he comprado”, sino al me agacho y me ves el tanga o lo llevo directamente más alto que el pantalón y me lo ves aunque no te interese lo más mínimo. ¿Acaso alguien le ha visto alguna vez el tanga a Carolina de Mónaco?, o ¿alguien se lo vio a Audrey Hepburn?, y ¿a alguna reina? ¡Pues eso! Punto claro, ¿no?
Entonces… ¿a qué viene esto?

¡MUY FUERTE! La empresa Cliptanga se dedica a crear estas joyitas multifuncionales. Sé que cada uno puede llevar lo que quiera en el tanga, e incluso usar ese lo que quiere como collar después. Yo sólo me meto con el momento en el que se pretende que esta joya y por tanto el tanga se vayan enseñando por la calle:
El video es de octubre del 2006, con lo que espero que las que leáis esto no me deis la espalda porque, aunque yo no me haya enterado, todo el mundo (menos yo) usa ya esta joyita de cliptanga.
Si alguno de los creadores os pasáis por aquí (en un día de estos tontos), quería deciros que respeto mucho vuestra idea y está fenomenal detectar el filón y explotarlo… pero las quinceañeras son influenciables, no queremos que confundan términos y enseñar el tanga siempre, siempre, siempre y siempre, fue y será extraordinariamente ordinario.
Vais a perdonarme, porque aunque debiera no sé demasiado de pedicuras y no tengo datos fiables sobre lo que pueden tardar en hacerte una y en que tus uñas se sequen complemente. Pero hay dos cosas que sí que sé:
1.- Casi siempre puedes hacer coincidir tu pedicura con un cambio de look, una depilación o un masajito que te retenga en el salón de belleza y te permita rechazar “AUNQUE EL MUNDO SE ACABE EN MEDIA HORA” estos calcetines sin dedos llamados “pedisavers” y que con unas flip-flops o sandalias quedan así de “¡¡¡Oh my God!!!”. :

2.- Y si no tienes tiempo de esperar, entonces no hay pedicura. ¡Que no, y punto! ¡Lo que no se puede, no se puede! No me seas tan poco chic y te pasees por la calle con estas botas de 128$ y de punta tan acharolada como eliminable, sólo porque tienes frió y una pedicura recién hecha…

Estas botas tipo Ugg’s son la idea en un día nevado de invierno, de tres hermanas que se pusieron a pensar después de una pedicura y mientras se les secaban los pies. Si hay momentos en los que hay que relajarse y disfrutar, ¡no pensar!
Volviendo a la realidad de nuestros días, o mejor dicho de los míos en USA donde un día nevado más del 35% de la gente se pasea con flip-flops y ya en las guarderías hacen pedicuras y manicuras a las criaturas, tengo que felicitar a estas tres hermanas y a los de los calcetines porque sus ideas aunque me parezcan intolerables les van a hacer de oro.